Vas a leer los dos términos y a veces en la misma frase. No es un error ni una estrategia de marketing: unos son nombres comerciales y BTX tipo A es el principio activo. Igual que «aspirina» y «ácido acetilsalicílico».
Una molécula, varias marcas
Todos los productos de BTX tipo A aprobados para uso estético comparten la misma neurotoxina de 150 kDa. Lo que cambia entre marcas es el proceso de fabricación, los excipientes y la formulación.
Los productos más citados en la literatura se identifican por su denominación internacional: onabotulinumtoxinA, abobotulinumtoxinA e incobotulinumtoxinA.
Lo que sí cambia: las unidades
Este es el punto que más confusión genera. Las unidades no son intercambiables entre marcas. No es una recomendación: las fichas técnicas aprobadas por la FDA lo advierten expresamente.
Las pruebas de potencia que definen la unidad son distintas para cada producto, así que una unidad de una marca no equivale a una unidad de otra. En la literatura se manejan proporciones aproximadas —del orden de 1 unidad de onabotulinumtoxinA por 2,5 a 3 de abobotulinumtoxinA, y cercana a 1:1 con incobotulinumtoxinA— pero son referencias clínicas, no equivalencias exactas.
Qué significa esto al comparar precios
Si una clínica cotiza «60 unidades» y otra «150 unidades», no puedes concluir que la segunda te da más producto: puede ser otra marca con otra escala. Comparar unidades entre marcas distintas no dice nada por sí solo.
Lo que sí es comparable: qué marca se usa, cuántas unidades de esa marca, en qué zonas y si el retoque está incluido.
Qué preguntar
- ¿Qué marca se me va a aplicar y por qué esa?
- ¿Cuántas unidades de esa marca en concreto?
- ¿Se me informa del lote antes de aplicarlo?
- ¿El retoque está incluido y cuándo se agenda?
Una clínica que no pueda responder eso con claridad es una señal en sí misma.
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica presencial. La indicación de cualquier tratamiento se confirma en consulta.