El envejecimiento natural de la piel está dado por varios factores que notamos día con día y, en ocasiones, pareciera que es solo por cansancio, pero en realidad hay estructuras en nuestra cara que nos van dando esa apariencia.
El envejecimiento alrededor de los ojos ocurre cuando los ligamentos pierden firmeza y la grasa se desplaza, formando bolsas, flacidez y finas líneas infraoculares. Aunado a que la piel de esa zona es 4 veces más fina que la de otras zonas faciales, algunas ojeras tienen origen vascular y por ello se llegan a ver azules o violáceas, y otras acumulan melanina en exceso, dando un aspecto marrón o grisáceo.
El surco lagrimal va creando sombra y también da aspecto de ojera.
El surco nasogeniano es una línea natural que va del lado de la nariz hasta las comisuras de la boca y se va marcando por pérdidas de volumen en los tercios superior y medio.
Las opciones de tratamiento que tenemos para todos esos problemas van desde dar hidratación a la superficie de la piel, ya sea con retinol o ácido hialurónico, hasta dar volumen a las zonas que lo han perdido, con ácido hialurónico intradérmico o supraperióstico, según sea necesario en cada caso.
La pérdida de colágeno y elastina, que son las fibras de soporte de los tejidos de la piel, hace que esta se vuelva más fina y menos capaz de ocultar las estructuras más profundas. Por ello se deben usar los bioestimuladores, para crear o estimular la producción de estas estructuras y lograr posicionar esos tejidos expuestos.
Las enzimas lipolíticas ayudan a controlar el exceso de tejido graso para que este no se proyecte y así controlar su apariencia.
La colagenasa ayuda a eliminar tejido muerto o cicatricial y estimula la regeneración de la piel.
HIFU es una tecnología de ultrasonido no invasiva que utiliza ondas de alta frecuencia para calentar las capas profundas de la piel y estimular la producción natural de colágeno.
INTRACEL usa micro agujas finas para perforar la dermis y entregar energía térmica de radiofrecuencia directamente en el tejido profundo, sin dañar la epidermis. El calor y las microperforaciones estimulan a los fibroblastos para producir más colágeno y elastina.
El envejecimiento facial ocurre por un conjunto de factores que van deteriorando hueso, ligamentos, músculos y células. Cada paciente es diferente, ya que tiene un estilo de vida que influye en estos factores.
DRA. VIRGINIA CORONEL