
Por la Dra. Laura Ríos | Médico Cirujano y Partero (IPN) – Especialista en Medicina Estética (UNAM)
Cuando pensamos en definir la mandíbula, muchas veces existe la falsa noción de que es necesario alterar radicalmente la forma de nuestro rostro. Sin embargo, la medicina estética moderna enfoca este procedimiento desde una perspectiva completamente distinta: mejorar las proporciones, aportar estructura y lograr una transición fluida y elegante entre el rostro y el cuello, siempre respetando la esencia de cada paciente.
1. ¿Cómo mejora el ácido hialurónico la proyección y el contorno mandibular?
El ácido hialurónico es un gel biocompatible y reabsorbible diseñado para aportar volumen, soporte y reticulación en puntos anatómicos estratégicos. Aplicado de manera precisa en el tercio inferior del rostro, permite mejorar la definición de la línea mandibular, aumentar la proyección en zonas con deficiencia estructural y hacer más evidente el ángulo mandibular (gonión).
No obstante, este tratamiento no consiste únicamente en colocar producto de forma indiscriminada. Antes de cualquier infiltración, es imprescindible realizar un análisis médico minucioso que contemple la estructura ósea, la calidad y firmeza de los tejidos blandos, la distribución de la grasa facial y las proporciones globales del rostro.